En los
hogares de todas las ciudades es frecuente los atascos de las tuberías y las
canalizaciones porque de forma imprudente o dolosa se arrojan por los sumideros
o desagües todo tipo de objetos.
Existen
diversas formas de desatascar las diferentes vías de agua:
Uso del chupón desatascador: Es un artilugio de goma que se
puede adquirir en cualquier fontanería o ferretería y cuyo coste es muy bajo
(desde los 5 euros hasta los 15 euros) La forma de empleo es muy sencilla: se
aplica la boca o bocacha contra la
entrada de la tubería y cuando se note que haya ventosa se tirar de él con
vigor, dicha acción debe repetirse de dos a tres veces y luego observar los
resultados. La finalidad es que mediante la creación de vacío se produzca una
fuerza que atraía parte de la porquería que ha generado el tapón produciéndose
así la rotura del mismo. Muchas veces usados por los profesionales de desatascos y no solo por
amas de casa o personas que deseen solucionar este tipo de problemáticas.
Es una
de las formas más práctica y eficaz de llevar a cabo el desatasco de una tubería.
El alambre desatascador: Es un alambra moldeado en forma
de espiral y también tiene un coste económico muy moderado, rondando los 8
euros. La forma de utilizar como medio de desatascar una canalización es
introducirlo por el desagüe o registro más cercano dónde está situado dicho
tapón. Se debe girar para que poco a poco la punta de dicho alambre vaya
enganchando los restos de porquería que han generado el atasco, cuando se note
que se conseguido enredar una buena cantidad de restos se tira de él sacándole
por el desagüe para acto seguido proceder a limpiarlo y volver a introducir
para enganchar mas restos, hasta que se produzca la liberación de la cañería.
Uso de vinagre y bicarbonato de sodio: Esta es una formula muy
utilizada por las amas de casa para desatascar los fregaderos, que en muchas
ocasiones se obstruyen por los restos de comida que entran por el desagüe
cuándo se friega la vajilla. (Como consejo para evitar este tipo de problemáticos
es muy recomendable limpiar los platos previamente y arrojar los restos al cubo
de la basura)
La
forma de empleo es muy sencilla: se vierte como un vasito de vinagre a través
de la rejilla del fregadero y a continuación se vierte aproximadamente medio vaso
de bicarbonato de sodio, cuándo ambas sustancias entren en contacto, se
producirá una reacción química que destruirá el tapón formado en la tubería (es
llamativa la producción de espuma en el momento que confluyen ambos elementos
por lo que se debe uno asustar)
Las
tuberías de los fregaderos o de las cocinas suelen ser dónde mas atranques se
provocan, porque muchas personas tienen la mala costumbre de arrojar los restos
del aceite usado para cocinar, no sabiendo que cuando estos se enfrían se
adhieren a las paredes de las cañerías, produciendo poco a poco la estrechez de la cañería hasta
finalmente taponarla.
Productos químicos: Existen diversos productos
químicos que se pueden verter a través de las rejillas de los diferentes
elementos del baño: bidé, taza del wáter, bañera etc. pero en cuyo uso se debe
actuar con cautela, ya que de tocar accidentalmente la piel puede ocasionar daños, e incluso
cuando se vierten para que discurran a través de las rejillas se puede caer
parte del líquido sobre la rejilla del desagüe produciéndose el óxido de la
misma, y al cabo de unas pocas semanas la presencia de dicha rejilla es muy fea
y antiestética.
Se debe
leer con suma atención las medidas de uso que figuran adherirás al envase y
seguirlas a rajatabla. Debemos tener en cuenta de qué material están fabricadas
las tuberías porque existen ciertos productos que pueden dañarlas, como pudiera ser el caso de estar fabricadas en
PVC.

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